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En la vigésimo primera jornada de Tercera división del grupo madrileño, el Rayo Majadahonda visitó el campo del Navalcarnero, ‘farolillo rojo’ de la competición, cosechando un empate que sabe a gloria ya que el equipo majariego aguantó durante 45 minutos con diez jugadores sobre el campo por la expulsión de Robert.
Los de Óscar Garro salieron al campo con poca intensidad. La relajación y la falta de conexión y entendimiento entre sus jugadores provocaron que el Navalcarnero tomara la iniciativa en el partido. Tras varias acometidas locales, el gol llegó de las botas de Jarju en una jugada polémica en la que Galán, meta majariego, despejó un balón tras disparo del citado delantero que el árbitro entendió que había traspasado la línea de cal.
Tras el gol, los visitantes reaccionaron instantáneamente haciéndose con el control del esférico y generando ocasiones de gol por doquier. En un centro desde la banda, Igor se antepuso a los zagueros del Navalcarnero para rematar de cabeza al fondo de las mallas. El empaté llegó en el minuto 30 de partido, a partir del cual los ánimos de ambos equipos decayeron, esperando el descanso.
Parecía que el descanso iba a llegar sin mayores sobresaltos, ya que ambos conjuntos descendieron mucho la intensidad, pero el arbitro Romero Serrano quiso tener sus minutos de protagonismo en el encuentro.
En una falta en el campo del Navalcarnero, Adrián y Robert tuvieron un encontronazo que originó una pequeña tángana entre jugadores de ambos equipos. Adrián hizo falta a Robert y este se revolvió en el suelo, golpeando al jugador local que se tiró al suelo inmediatamente. Parecía que el colegiado iba a sacar una tarjeta amarilla para cada uno, pero en lugar de eso enseñó la roja directa al número 10 del Rayo Majadahonda. La jugada acabó con dos tarjetas más para los visitantes, quienes criticaron mucho la acción del colegiado tanto en el campo de juego como en el banquillo. Con la acción más polémica de la primera parte llegamos al descanso.
El Navalcarnero fue consciente de su superioridad numérica y fue a por el partido en el segundo tiempo. Sin embargo, en los últimos metros le faltó la frescura que tuvo en la primera parte. Moha lo intentó desde la banda y Jarju seguía siendo un peligro por arriba, pero aún así el gol no terminaba de llegar. Por su parte, los hombres de Óscar Garro se limitaron a jugar al contra ataque, sabiendo que según avanzaban los minutos, la ansiedad del Navalcarnero iba en aumento.
Finalmente en los últimos compases del partido los dos goleadores hoy (Jarju e Igor) pudieron volver a marcar en sendas ocasiones, pero el empate no se movió del marcador. El punto sabe mejor en Majadahonda que sufrieron un arbitraje demasiado severo, mientras que los locales dejaron escapar dos puntos que les hubieran acercado un poco a los puestos de salvación.
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