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Marquen esta fecha en sus memorias: domingo 26 de junio de 2011; marquen el lugar: Estadio Antonio Vespucio Liberti, más conocido como el Monumental; márquenlo y recuérdenlo porque ya son historia del fútbol mundial.
River se presentaba ante su hinchada con la obligación de ganar a Belgrano por al menos 2 goles para evitar su descenso a Nacional B -la segunda división argentina-. Estas urgencias venían propiciadas por la derrota por 2-0 en el partido de ida disputado en la ciudad de Córdoba apenas unos días antes.
Tras un primer susto en forma de gol anulado a ‘los piratas', la luz de la esperanza llegó al equipo dirigido aún entonces por el técnico Juan José López cuando Pavone se sacó un derechazo que se coló pegado a la cepa del poste izquierdo de Olave -a la postre el héroe de la tarde-, el Monumental se venía abajo, River estaba a sólo un gol de mantener la categoría y tenía aún 85 minutos por delante para conseguirlo.
El juego de los ‘Millonarios', con más empuje y corazón que buen juego, hacía pensar que Belgrano de Córdoba podía sucumbir y encajar un segundo gol en cualquier momento. Un soberbio Olave y, por qué no decirlo, la falta de vista de Pezzotta -el colegiado se tragó un penalti como una casa en la primera parte y otro en la segunda- impidieron a Pavone y compañía realizar la gesta.
La tensión se podía cortar con un cuchillo, River estaba ansioso y los celestes no estaban cómodos sobre el campo tras el gol del ex delantero del Betis. Belgrano apenas creaba peligro aunque, cuando lo hacía, tenía un nombre propio: el del ‘Picante Pereyra', el menudo delantero de Santa Fe se bastaba con sus contras para poner en jaque a la defensa de 3 planteada por J.J.
Con la ventaja millonaria de un gol se llegó al descanso y a River le empezaban a entrar las prisas. Prisas que se convirtieron en urgencias cuando, en el minuto 62, una desafortunada jugada entre los centrales franjirrojos se traducía en el gol del empate de Belgrano, obra de Farré en la que, seguramente, fue su primera y única incorporación al ataque. Los del Río de la Plata necesitaban otros 2 goles para hacer la machada y ahora sólo disponían de media hora para subsanar los errores ya no de toda una temporada, sino de unos cuantos años en los que las cosas no se han podido hacer peor en el Vespucio Liberti.
La historia pudo cambiar cuando, ahora sí, Pezzotta señaló el punto fatídico por un claro empujón en el área sobre Caruso. El valiente encargado de tirarlo fue el goleador Pavone que, en vez de colocarlo, optó por un chut fuerte y casi raso. Olave detenía el esférico a la vez que las esperanzas e ilusiones de miles de hinchas se hundían junto a un Mariano Pavone que no sabía dónde meterse.
Los veinte minutos restantes fueron un quiero y no puedo de los ‘millo' que ni a la desesperada consiguieron modificar el resultado del luminoso. Con la llegada del minuto 90, Belgrano se convirtió en equipo de primera y River Plate confirmó su descenso por primera vez en sus 110 años de historia repletos de títulos, la pesadilla se había hecho realidad.
Hasta aquí, el fútbol. Los bochornosos incidentes que acontecieron después sólo debemos recordarlos como ejemplo de lo que no se debe hacer, de cómo no se debe reaccionar por mucho que el equipo de tus amores haya descendido. Es comprensible el malestar de unos aficionados para los que ‘su River' lo es casi todo, pero eso no justifica los lamentables acontecimientos que se vivieron en los aledaños del estadio tras el partido.
Los hinchas tienen ahora la oportunidad de demostrar el amor a unos colores, el rojo y el blanco que tantas glorias les ha dado, hay que estar a las duras y a las maduras. Ya lo dice su himno "hasta que me muera, te voy a alentar, y si volviera a reencarnarme en otra vida, no sé por dónde viviría, de qué iría a trabajar, pero seguro que de River yo sería", pues eso, alienten y trabajen por sacar a River del pozo, es el momento de hacer las cosas bien desde cero, esperemos ver lucir esa "franja roja que os cruza el alma" lo antes posible por la máxima categoría del fútbol argentino, este fantástico deporte -que en ocasiones es cruel- lo agradecerá.
P.D: En otro de los famosos cánticos millonarios se puede escuchar: "esta es tu hinchada, esta es tu gente, la que te sigue, y te alienta SIEMPRE", pues eso, ahora más que nunca, fuerza River Plate.
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