Ni los Lakers de Pau y Kobe, ni los ‘orgullosos verdes' de Boston, ni los Miami Heat de Wade, LeBron y Bosh. Los Dallas Mavericks de Dirk Nowitzki -y, hoy más que nunca, de Terry, Barea y Jason Kidd- se han proclamado campeones de la mejor liga del mundo, coronándose además el alemán con el trofeo de jugador más valioso de las finales.
De este modo, los Mavericks consiguen resarcirse de la dolorosa derrota que sufrieron precisamente de manos de los Heat en las finales de 2006. El estrafalario propietario de los ‘Mavs', Mark Cuban, consigue de este modo su ansiado anillo.
La serie volvía a Florida con ventaja tejana, 3-2, pero con dos partidos por delante en el American Airlines Arena que los ‘Beach Boys' esperaban aprovechar para dar la vuelta a las finales y coronar de este modo el mastodóntico proyecto de Pat Riley.
Como sabemos, no pudo ser y los de Miami se quedaron con la miel en los labios delante de su público. La clase de Nowitzki, la experiencia de Jason Kidd, el acierto de Terry y la irrupción del puertorriqueño Barea, se impusieron al poderío del Big Three formado por Wade, James y Chris Bosh.
El mago alemán apareció cuando lo hacen los grandes. Tras 3 cuartos en los que sumó sólo 11 puntos, en el último se destapó con 10 tantos más para completar unas estadísticas finales de 21 puntos, 11 rebotes y dos recuperaciones de balón que le sirvieron para llevar el trofeo a Dallas y para ser reconocido individualmente al conseguir un merecidísimo ‘MVP'.
Tras esto, la temporada 2011/2012 se espera vibrante. Dallas tratando de defender el anillo que tanto le ha costado lograr, Miami buscando justificar su enorme proyecto, los Celtics que por historia siempre están ahí, los Lakers que tienen que lavar su imagen tras los pobres playoff -precisamente ante los Mavs- de este año y, como siempre, algún invitado sorpresa como podría ser Oklahoma o, por qué no, los Grizzlies de Marc Gasol.
Y pensar que aún tenemos que esperar casi 5 meses para que el circo retome su gira -si el lock-out lo permite-... ¡contaremos los días!
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