Rafa Nadal volvió y lo hizo pisando fuerte. Cuando muchos dudaban de él, el español volvió a demostrar que sigue siendo uno de los más grandes. El manacorí igualó el récord de Borg y entró en la lista de los privilegiados que ya han ganado 10 grandes. Con 25 años recién cumplidos, el tenista español ya es una leyenda, lo mejor de todo es que todavía le queda cuerda para rato.
Nadal volvió. Y volvió para demostrar que sigue siendo el Rey de París. Seis títulos de Roland Garros en su palmarés y una victoria ante Roger Federer para seguir mandando sobre la tierra batida de la Philippe Chatrier. Apenas tres horas y media necesito Rafa para adjudicarse el partido ante el suizo en cuatro sets, 7-5, 7-6, 5-7 y 6-1.
Rafa Nadal llegaba a Roland Garros en un momento cuanto menos crítico. Las cuatro derrotas contra Novak Djokovic en este 2011 habían puesto su número 1 en peligro. Indian Wells, Miami, Madrid y Roma se convirtieron en las bestias negras de Rafa esta temporada, hasta que llegó a París. Nadal demostró que sigue estando en un gran estado de forma y lo que es más importante, que psicológicamente tiene a Federer totalmente dominado. El domingo quedó demostrado.
La final fue un partido disputado, con puntos espectaculares y con un primer y segundo set muy ajustado a favor de Nadal. Un Nadal que empezó perdiendo el primer set por 5 a 2 y que terminó llevándoselo por 7 a 5. Son esas cosas que sólo puede hacer Rafa. Así, poco a poco, el manacorí fue sacando de la pista a Federer, fue comiéndole el terreno y aunque el suizo lo intentó adjudicándose el tercer set (5-7), sólo pudo rendirse ante los pies de su adversario.
El partido tuvo hasta un parón, por la lluvia, pero nada desconcentró a Rafa. Roland Garros se ha convertido en su casa. Año tras año, Nadal celebra su cumpleaños (3 de junio) en tierras parisinas y casi siempre lo hace de la mejor forma que sabe, mordiendo la Copa de los Mosqueteros y demostrando que hoy por hoy, en París sigue siendo el Rey.
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